Que Vox haya llevado a Bruselas la exigencia de reforzar la defensa de Ceuta y Melilla ante supuestos “ataques” de Marruecos suena potente en titulares, pero chirría bastante cuando se baja a tierra. Estamos hablando de dos ciudades españolas que ya forman parte de la Unión Europea y que cuentan con marcos de protección política, diplomática y de seguridad bastante claros.