Después de años mirando al cielo con recelo, esta semana la lluvia nos ha dado una tregua —y algo más—. Las precipitaciones han disparado la reserva hídrica española en más de 5.600 hectómetros cúbicos en solo siete días, superando por segunda semana consecutiva el récord de agua embalsada de las últimas tres décadas. Hoy los embalses están al 77,3 % de su capacidad, una cifra que invita al alivio y, por qué no decirlo, a un cierto optimismo colectivo.