El colegio La Inmaculada afronta su mes más especial y, para ello, ha elaborado un programa de actos en honor a su patrona en el que participan desde los más pequeños del colegio, pasando por el profesorado y terminando por las antiguas alumnas; todo ello en colaboración con las familias, con el objetivo de fomentar la hermandad.
El colegio La Inmaculada afronta su mes más especial y, para ello, ha elaborado un programa de actos en honor a su patrona en el que participan desde los más pequeños del colegio, pasando por el profesorado y terminando por las antiguas alumnas; todo ello en colaboración con las familias, con el objetivo de fomentar la hermandad.
El Triduo en honor a la virgen Inmaculada se desarrolló desde el pasado viernes, 30 de noviembre, hasta ayer martes. Y este miércoles ha tenido lugar, en el patio del colegio, uno de los días más especiales para la comunidad educativa, la tradicional ofrenda floral a su patrona.
Desde los alumnos recién llegados al centro -los de Educación Infantil- hasta aquellos que este año abandonarán el colegio para continuar sus estudios de Secundaria, han ofrecido a la virgen claveles blancos y sus mejores deseos de amor, fe y esperanza.
Además, la comunidad educativa ha recogido también fruta y polvorones que entregarán a la fundación Cruz Blanca.
El acto ha estado plagado de momentos emotivos protagonizados por los propios alumnos, desde las lecturas, hasta los bailes y los besos al aire con la certeza de que les llegarán a su patrona, a la que han colmado de elogios.
El próximo viernes, 8 de diciembre, como no podía ser de otra forma, el centro educativo celebrará una Santa Eucaristía en honor a la virgen Inmaculada en la Santa Iglesia Catedral, en la que esperan contar con la gran familia del colegio.



























