El consejero de Educación y Cultura, Javier Celaya, se ha pronunciado sobre el hecho de que haya menores que residen en Marruecos y que estén estudiando en el colegio Príncipe Felipe. El director provincial, Javier Martínez, abría la veda esta semana asegurando que “nadie está ciego para ver que niños cruzan la frontera a diario” y que “es la Ciudad la que les ha dado los certificados de empadronamiento”.
El consejero de Educación y Cultura, Javier Celaya, se ha pronunciado sobre el hecho de que haya menores que residen en Marruecos y que estén estudiando en el colegio Príncipe Felipe. El director provincial, Javier Martínez, abría la veda esta semana asegurando que “nadie está ciego para ver que niños cruzan la frontera a diario” y que “es la Ciudad la que les ha dado los certificados de empadronamiento”.
En su valoración sobre el asunto el consejero de Educación y Cultura ha reconocido que “tendrá que mejorar la coordinación entre las administraciones para evitar este tipo de fraudes”. De todos modos, Celaya no ha apuntado que la Ciudad vaya a actuar en estos casos ya que ha valorado que se trata de “una situación difícil”.
La primera dificultad señalada por el consejero es que es “difícil de revisar por parte de la Ciudad”. En segundo y último lugar, el consejero ha valorado que “es algo duro”, que “ una vez que esos alumnos están integrados en sus grupos en su clase, el ejercer una especie de persecución para ver quienes son e intentarles privar del derecho a la educación siendo menores”.
Por lo demás, Celaya ha coincidido con Martínez en la descripción del origen de esta situación. Ha explicado que los menores presentaron el certificado de empadronamiento para su escolarización y que “luego la familia se marcha y vive en el otro lado de la frontera”. En este sentido, el consejero ha reconocido que: “A partir de ahí, una vez el niño está escolarizado, esa situación no se revisa


