Según un informe de la OCDE, Ceuta vuelve a suspender con un 2.2%, muy apartada del promedio nacional que se sitúa en el 5.2%.
Según un informe de la OCDE, Ceuta vuelve a suspender con un 2.2%, muy apartada del promedio nacional que se sitúa en el 5.2%.
Para el MDYC esto no es lo más triste del panorama educativo ceutí que se refleja en dicho estudio, sino que además el estudio vuelve a incidir en que el alumnado proveniente de las familias con menos recursos económicos tienen un riesgo tres veces más alto a la media fijada de mostrar un bajo rendimiento académico.
Desde el Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC), como movimiento comprometido con el principio irrefutable de la igualdad de oportunidades, se hacen eco de las alarmantes afirmaciones del informe de la OCDE en el que rotundamente aseguran que: "El bajo rendimiento en las escuelas puede tener consecuencias severas para los estudiantes y para la sociedad en su conjunto", y que “los estudiantes que tienen un bajo rendimiento a los 15 años tienen una mayor probabilidad de abandonar la escuela y además mayores dificultades para conseguir trabajos bien remunerados".
El MDyC tiene claro que los recursos sociales y económicos no son los únicos factores que intervienen en el abandono y fracaso escolar, pero también que la situación o riesgo de exclusión del alumnado está íntimamente ligado a la obtención de un bajo rendimiento, por la falta de una plena igualdad de oportunidades.
La promoción de la calidad y el bienestar del sistema educativo en igualdad de oportunidades han de fijarse como los pilares fundamentales y esenciales del estado del bienestar y no de la apatía y desidia que estos datos demuestran.
Desde el MDyC instan a la Concejalía de Educación y Cultura a que se apueste por un compromiso político real en el que verdaderamente se trabaje por la educación y por la población estudiantil, principalmente en las edades en las que presentan un mayor índice de abandono escolar, promoviendo y reforzando todos aquellos mecanismos de actuación que permitan luchar contra la desigualdad como el incrementar las alternativas de refuerzo escolar gratuitas entre la población más vulnerable y todas aquellas medidas que permitan actualizar la formación específica de los docentes en materia de fracaso y rendimiento escolar.



