La Asociación Enseñanza Bilingüe desea hacer llegar a los centros y a las asociaciones de padres de Ceuta y Melilla su opinión acerca de la puesta en marcha de la Enseñanza bilingüe en las dos ciudades Autónomas.
La Asociación Enseñanza Bilingüe desea hacer llegar a los centros y a las asociaciones de padres de Ceuta y Melilla su opinión acerca de la puesta en marcha de la Enseñanza bilingüe en las dos ciudades Autónomas.
La asociación Enseñanza Bilingüe quiere que los programas de enseñanza bilingüe que se desarrollen en todo el territorio nacional sean de la máxima calidad y en consecuencia se ve obligada a dar su opinión cuando considera que ciertos procedimientos no son adecuados.
El Ministerio de Educación publicó una convocatoria para la selección de colegios bilingües en el mes de agosto, es decir durante el período vacacional de alumnos y profesores. En un intento de rectificar ese error, se ha prolongado el plazo de solicitud al 30 de septiembre de 2016. Por lo tanto los centros han tenido que solicitar ser bilingües a principios de curso. “La convocatoria deberá resolverse en un plazo máximo de dos meses a contar desde el 30 de septiembre”, es decir que se podrá resolver hasta el 30 de noviembre de este año.
Teniendo en cuenta que la convocatoria es para el curso 2016/2017, los centros seleccionados deberán poner en marcha las enseñanzas bilingües como pronto a finales del primer trimestre del curso.
La puesta en marcha de un programa bilingüe requiere una importante y rigurosa preparación y una intensa formación del profesorado para prepararle antes de su inicio. La propia convocatoria publicada en agosto indica que la formación se tenía que haber hecho antes de finales del curso pasado. Por lo tanto el programa se pretende poner en marcha meses después de iniciarse el curso, sin la necesaria preparación.
Al margen de las anteriores consideraciones, la Asociación Enseñanza Bilingüe quiere dejar constancia de la insuficiente calidad del programa, basándose en los siguientes argumentos:
“El Programa irá dirigido a los alumnos del primer curso de Infantil y a los que debuten en Primaria, extendiéndose “progresivamente” al resto de los cursos de las diferentes etapas “por procedimiento vegetativo”.
Es de suponer que el “primer curso de infantil” se refiere al segundo ciclo y el “procedimiento vegetativo” a la implantación curso a curso.
Esto significa que el programa pretende iniciarse a la vez en dos etapas educativas, dejando dos cursos intermedios desatendidos. En la etapa de infantil no existe la especialidad de inglés, no hay maestros preparados y no hay evidencia empírica que un inicio más temprano produzca mejores resultados. Por lo tanto es aconsejable concentrar los recursos en las etapas obligatorias, consolidar un programa de calidad y más adelante, progresiva y gradualmente, ir destinando recursos a la etapa no obligatoria.
Dicho esto, el contenido de la Resolución demuestra un notable desconocimiento de la enseñanza bilingüe y no es más que una mala combinación del modelo bilingüe de la Comunidad de Madrid, del programa MEC-British Council y de otras CCAA.
En resumen la propuesta no puede ser más disparatada: consiste en poner en marcha un programa de enseñanza bilingüe incorrectamente diseñado, a mitad de curso escolar, sin maestros formados y sin recursos. ¿Se trata de un experimento ideado por algún experto? ¿Se han valorado los beneficios y los perjuicios que se puede causar a los niños? ¿Existen criterios que definan el modelo a aplicar, la metodología a seguir, los objetivos a alcanzar? ¿No debería ofrecerse a las familias ceutíes y melillenses una información adecuada y unas garantías mínimas de calidad?
La Asociación Enseñanza Bilingüe considera que el Ministerio de Educación debería desarrollar políticas educativas de calidad que fueran un ejemplo y un referente para todas las Comunidades autónomas y no malas copias de modelos que desconoce. En consecuencia EB desaconseja totalmente la puesta en marcha de un programa bilingüe en las citadas condiciones y se ofrece a colaborar en el diseño y la implementación de un programa bilingüe de calidad que asegure la correcta adquisición de las máximas competencias lingüísticas de los alumnos de Ceuta y Melilla.



