Comienzo este artículo, como no podría ser de otra manera, lamentando cada una de las muertes de inmigrantes subsaharianos en sus intentos de buscar una vida mejor. Cientos de hombres, mujeres y niños aguardan al otro lado de la frontera el momento oportuno para conseguir el sueño anhelado, tan solo una valla les separa de él. Pero como siempre, tras un sueño se esconden quienes tan solo buscan el enriquecimiento, las mafias, y en su empeño no dudan en arriesgar incluso el bien más preciado, la vida humana.
