Desde hace algún tiempo parece que la oposición le está pidiendo al Partido Popular que deje de gobernar. Cualquier buena noticia se convierte en algo malo. Si el presidente trae de Madrid buenas noticias en forma de inversiones, lo llaman "vulgar pedigüeño"; si se mejora el servicio de limpieza el argumento de "la ciudad está más sucia", se convierte en un "no está justificada" la modificación del contrato; si se invierte en barriadas, se dice que es mentira...
