Ahora casi todos salen condenando a Vox y llevándose las manos a la cabeza, pero bien que han votado a favor, o se han abstenido, junto a ellos.
Ahora casi todos salen condenando a Vox y llevándose las manos a la cabeza, pero bien que han votado a favor, o se han abstenido, junto a ellos.
“Lo que pasa en Ceuta, no pasa en ninguna parte”, decía mi querido y descontento amigo al comprobar que la fuente de la Plaza de España, -o de Correos como es más conocida-, volvía a estar de nuevo parada y con su agua a punto de ponerse verde y corromperse. Este hecho, probablemente, fue el detonante, ya que en ese momento, quien nos acompañaba le respondió: “A lo mejor está el motor averiado y es posible que le falte una pieza que esté retenida en la aduana… A mucha gente le pasa eso”. Mi amigo contestó enfadado: “Si fuese sólo eso…”, seguido de una retahíla interminable que duró más de lo que mis oídos podían aguantar.
En la próxima sesión plenaria de la Asamblea de Ceuta se va debatir sobre lo que se ha venido en llamar el “Pin Parental”. Una propuesta que la extrema derecha está extendiendo por todo el país con el apoyo del PP. Es un nuevo episodio de la infame cruzada que la extrema derecha ha iniciado contra los valores democráticos, y especial contra el principio de igualdad que debe imperar en las sociedades democráticas.
¿Son los hijos de los padres o del Estado?
Para entender el presente hay que entender el pasado primero, todo lo que acontece en estos momentos en Ceuta no viene por rebufo del gobierno nacional, es de destacar cómo es que el PP-VOX y los partidos localistas de Ceuta se unen al unísono para comulgar con la mala fe de criticar al gobierno nacional por no mediar con el gobierno marroquí y permitir así que Ceuta siga teniendo ingresos del IPSI a través de una actividad ilegal en otro país como es Marruecos.
Nuevo año y nueva polémica, como no, abanderada por VOX, ese partido rancio, arcaico y que no ve más allá de su propio ombligo.
En el siglo XXI se prosigue con los avances informáticos que ya apuntaban maneras en el pasado. Los hombres y mujeres nos encontramos dentro de este mundo digital que hemos creado y no participar del mismo o no querer verlo, simplemente es atascarse en la ya pasada era analógica.
Mientras Ceuta está siendo asfixiada, Gobierno central y Oposición deciden centrar sus preocupaciones en asuntos “Bolivarianos”. Por un lado, mientras hemos conocido que un ministro de Gobierno se reúne de manera cuanto menos “sospechosa” con la vicepresidenta de Venezuela. Por otro, una oposición que recibe a Guaidó entre vítores siendo incluso condecorado con la medalla internacional de la Comunidad de Madrid. Me pregunto si a Guaidó le hubiera dado por pisar Ceuta, seguro que otra medalla habría caído. Ni lo duden.