Veintisiete días. Veintisiete interminables días después de que Ceuta sufriera una crisis sin precedentes, el Gobierno de España sigue sin ofrecer a los ceutíes una respuesta a la altura de lo ocurrido. La ciudad continúa lejos de la normalidad, como ha reconocido la propia Delegación del Gobierno, pero en Madrid parecen haber encontrado una solución tan sencilla como indignante: donde no caben más personas, se abren más centros. Donde faltan respuestas, se levantan carpas. Donde una ciudad exige recuperar su normalidad, se le pide que siga soportando el peso de una crisis que no ha provocado.
