Hay una cifra que debería hacer que a más de uno se le ponga la piel de gallina: 80.000 personas llegaron a Ceuta en apenas 48 horas, según ha reconocido este lunes el ministro Ángel Víctor Torres. No lo dice un partido de la oposición, ni una organización crítica con el Gobierno, ni una fuente anónima. Lo dice un ministro del Gobierno de España. Y si esa cifra es cierta, cuesta entender que durante días se haya transmitido la sensación de que poco menos que todo estaba bajo control.
