Con motivo del Día Internacional de la Croqueta, el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Almina ha acogido este jueves el primer Concurso de la Mejor Croqueta, un certamen que se ha enfrentado a 33 elaboraciones divididas en categorías ensalada y dulce. La iniciativa, impulsada por los departamentos de Hostelería y Turismo e Industrias Alimentarias del centro, se desarrolló en un ambiente lleno de creatividad e innovación.
Con motivo del Día Internacional de la Croqueta, el Instituto de Enseñanza Secundaria (IES) Almina ha acogido este jueves el primer Concurso de la Mejor Croqueta, un certamen que se ha enfrentado a 33 elaboraciones divididas en categorías ensalada y dulce. La iniciativa, impulsada por los departamentos de Hostelería y Turismo e Industrias Alimentarias del centro, se desarrolló en un ambiente lleno de creatividad e innovación.
El evento tuvo lugar en el aula-taller de Restaurante/Cafetería del instituto, donde, entre las 11:00 y las 13:00 horas, alumnos de todos los niveles educativos, desde Grados Básicos hasta el curso de Especialización en Pastelería y Bollería, desplegaron su talento culinario. Los estudiantes sorprendieron al jurado con sabores que rompieron los esquemas tradicionales de la croqueta, como las de mejillón en la categoría salada o las de chocolate Dubái en la dulce.
El jurado, compuesto por destacadas figuras del panorama gastronómico de Ceuta, destacó la calidad, creatividad y originalidad de las propuestas. Entre ellos se encontraban el director del Parador La Muralla, Francisco Javier Manzano García; el propietario del Gastrobar Antojo, Marc Vila Meliá; el cocinero de Gabrielle, Algo más que comidas, Juan José Rodríguez Astorga; y el pastelero de Obrador La Cibeles, Mohammad Abdeselam Lazrak. También formó parte del jurado el director del propio centro, Cristóbal Moisés Pavón Coronel. Cabe destacar que tres de los jurados eran antiguos alumnos del IES Almina, un detalle que añadió un toque emotivo al encuentro.

Los concursantes no escatimaron esfuerzos en su búsqueda por destacar, mostrando una entrega y entusiasmo que quedó patente en cada bocado. Además del sabor, la presentación y la innovación fueron criterios clave en la evaluación, lo que llevó a los participantes a apostar por combinaciones sorprendentes y técnicas sofisticadas.
El certamen no solo fue una plataforma para medir habilidades culinarias, sino también un espacio para compartir experiencias y fortalecer el vínculo entre alumnos y profesionales del sector. Tras la competición, el evento culminó con un agradable encuentro gastronómico en el que se ofrecieron cañas y tapas elaboradas con las croquetas del concurso, permitiendo disfrutar de las creaciones de los estudiantes.

Esta iniciativa refleja el compromiso del IES Almina con la formación práctica y el impulso de las vocaciones culinarias en Ceuta. Además, se consolida al centro como un referente en la enseñanza de Hostelería y Turismo, fomentando la participación de su alumnado en actividades que trascienden el aula.
El éxito de este primer concurso sienta las bases para futuras ediciones, con la croqueta como protagonista indiscutible de una jornada donde la creatividad y el buen sabor fueron los ingredientes principales.
