La Federación Regional de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA) ha valorado hoy de forma muy positiva la incorporación de cien nuevos docentes al sistema, producida como consecuencia de la reducción a 23 horas lectivas de atención directa al alumnado contemplada en las instrucciones de inicio de curso.
La Federación Regional de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA) ha valorado hoy de forma muy positiva la incorporación de cien nuevos docentes al sistema, producida como consecuencia de la reducción a 23 horas lectivas de atención directa al alumnado contemplada en las instrucciones de inicio de curso.
La FAMPA espera y confía que esta reformulación del horario del profesorado de primaria sirva para mejorar la calidad de la enseñanza con la mira, siempre puesta de reducir el fracaso escolar.
No obstante, la federación lamenta que ninguno del resto de objetivos y reivindicaciones planteadas por la comunidad educativa haya registrado avance alguno.
La educación especial sigue careciendo de una planificación adecuada y de los medios y recursos que la propia administración reconoce como necesarios. Seguimos “colgados de los planes de empleo” para desarrollar tareas estructurales que deberían ser ejecutadas por personal del ministerio. Los servicios complementarios (en especial el transporte) siguen siendo notoriamente insuficientes.
El MEFP ha rechazado la propuesta, avalada por la propia Dirección Provincial (teniendo los recursos docentes para ello) de autorizar la implantación de un “Aula TEA” en cada colegio para garantizar una escolarización justa y próxima a los domicilios de todas las familias afectadas. Incluso la dos previstas (y comprometidas) inicialmente se han terminado “perdiendo” sin dar explicación alguna.
Según la FAMPA, la ratio en el tramo de la educación secundaria, que resulta ser la más complicada y en la que se concentran los peores índices de fracaso escolar, sigue siendo absolutamente desorbitada muy próxima (y en muchos casos excediendo) los treinta alumnos y alumnas por grupo. Sobre este problema no se aparta ninguna solución ni se observa mejoría alguna. La reducción de la ratio en infantil, provocada por el descenso demográfico de Ceuta, no por la política del MEFP, no es suficiente.
Las construcciones escolares nuevas siguen paralizadas, y el mantenimiento de los centros sigue siendo más que deficiente. No hay cambio alguno.
“Pero el problema más grave sigue estando en la quiebra del principio de equidad. Las becas son insuficientes e impuntuales, todo el alumnado que “necesita beca”, parte en clara desventaja acumulando desfases que en muchos casos terminan siendo irrecuperables. La brecha digital se mantiene o amplia convirtiéndose en una “brecha pedagógica” cada vez más amplia y más injusta”, ha argumentado.
Por último, la reivindicación de ampliar los programas de refuerzo han caído en “saco roto”. Las “clases particulares” siguen ganando terreno en el sistema; pero claro, sólo están al alcance quien pueda pagarlas.
“Quien tiene dinero, tiene clases particulares y promociona; quien no lo tiene, no tiene clases particulares y repite. Esto no es equidad educativa, sino “clasismo educativo” impropio de un gobierno progresista”, ha añadido la federación.


