Que el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad) haya ordenado la creación de un grupo de trabajo específico para analizar los riesgos que representa Marruecos para España no es, ni mucho menos, un gesto menor. Es, más bien, una señal clara de que las advertencias que durante años se han lanzado desde Ceuta ya no pueden seguir ignorándose en los despachos de Madrid. El riesgo no es hipotético, ni abstracto. El riesgo es real, es constante y, para Ceuta, tiene rostro, frontera y consecuencias directas.

