La reinserción, ese término tan utilizado en el mundo de la justicia y de la política, parece ser más una utopía que una realidad. Si bien las instituciones penitenciarias intentan motivar el cambio de actitud en los reclusos, el hecho es que la reinserción no es algo que se pueda lograr simplemente por estar en prisión. La realidad es que, en muchas ocasiones, los criminales continúan con sus mismas actividades delictivas, incluso después de haber estado en la cárcel.
