La Justicia es uno de los pilares fundamentales de cualquier democracia y garantizar su buen funcionamiento es esencial para preservar el estado de derecho. Sin embargo, la situación actual de la Justicia es preocupante, con la acumulación de casos, retrasos de hasta dos años en los señalamientos y vistas, falta de nombramiento de jueces y, ahora, la convocatoria de huelgas indefinidas por parte de los funcionarios de la Administración de Justicia, jueces y fiscales.
