El PSOE de Ceuta ha aprobado por unanimidad una resolución para comprometerse con la transparencia y la ejemplaridad. Suena bien, casi solemne. Pero si uno rasca un poco —solo un poco—, se da cuenta de que este gesto no pasa de ser un brindis al sol. ¿Transparencia? ¿Ejemplaridad? ¿De verdad? Porque si este compromiso fuera real y no solo una frase de manual, lo primero sería pedirle la dimisión a Pedro Sánchez, el máximo responsable de un Gobierno marcado por la corrupción, los escándalos y el silencio.
