El Consejo Social de la Universidad de Granada ha dado luz verde a un presupuesto para 2026 que impresiona sobre el papel: 636 millones de euros y un crecimiento del 7,13%. No es poca cosa en tiempos revueltos. Sin embargo, detrás de la cifra hay una realidad menos cómoda, marcada por la incertidumbre de la financiación autonómica y por un equilibrio que se sostiene más en la prudencia que en la holgura.
