Desde que Pedro Sánchez anunciase el pasado viernes que el próximo 28 de abril se celebrarán las elecciones generales, todos los partidos se han puestos las pilas con el principal objetivo, lógicamente, de poder sacar resultados positivos que les lleven a gobernar durante los próximos cuatro años. Lo cierto es que las ansias de poder están llevando a un panorama político que no sabemos hasta qué punto es positivo, pues está claro que gobernarán las coaliciones de derechas. Se acabó la mayoría absoluta o, al menos, eso parece a nivel nacional y local.
