La reciente oleada de inmigración ilegal que ha impactado a Ceuta en las últimas jornadas no puede ser pasada por alto, exigiendo una respuesta firme y decidida. La entrada de más de un centenar de inmigrantes, en su mayoría de nacionalidad marroquí, a través de la vía marítima, constituye una clara violación de las leyes y normativas que rigen nuestras fronteras.
