El reciente hundimiento de un barco en el Estrecho de Gibraltar debido a la presencia de orcas ha puesto de nuevo en el foco de atención la delicada relación entre el ser humano y la vida marina. Este incidente, aunque desafortunado, no es aislado; forma parte de una serie de encuentros que han incrementado en frecuencia en los últimos años, llevando al Gobierno a reiterar sus recomendaciones para los navegantes en la zona.
