Ceuta, actualmente una ciudad autónoma, ha sido y es históricamente un enclave estratégico con una identidad única. El debate sobre si Ceuta debería convertirse en una comunidad autónoma debería de cobrar más fuerza. Sin embargo, la pregunta clave es: ¿Quién tiene que decidir? ¿Los ceutíes, a través de un proceso democrático, o los políticos, cuyas decisiones a menudo por no decir siempre están influenciadas por intereses espurios?

