En un mundo tan volátil, donde la seguridad y la tecnología convergen de manera inevitable, la implementación de cámaras corporales en el sector de la seguridad privada sigue generando un gran debate candente. A pesar de contar con los permisos de la Agencia de Protección de Datos. la Unidad Central de Seguridad Privada han optado por denegar la solicitud a muchos vigilantes a la hora de integrar cámaras CCTV en los uniformes de los mismos. Esta decisión suscita diversas reacciones y plantea interrogantes sobre las razones detrás de esta postura.

