Desde luego que no es para menos, pues en este tema nos jugamos abiertamente un asunto tan importante como nuestra propia existencia como ciudad que pretende seguir perteneciendo a una sociedad democrática, profundamente española y decididamente europea. Este es un tema, el de los empadronamientos, que vengo denunciando intensamente a través de innumerables artículos y en los que afirmo con toda rotundidad que este meditado trasvase migratorio totalmente fraudulento obedece a una estrategia perfectamente estudiada desde mas allá de nuestra frontera y que puede ser calificado como de una "invasión silenciosa" en toda regla.
