Es imposible que pueda desviar la atención ante las distintas señales que percibo en mi ciudad, ni puedo, ni quiero. Me avergüenzo de un Gobierno centrado más en la mala imagen que Ceuta pueda tener hacia el exterior, no le vaya a salir ranas a la considerable inversión que la Ciudad ha realizado para estar en la edición de FITUR, que en la puesta en valor de la convivencia y la multiculturalidad, una diversidad que debe traspasar más allá de los discursos políticamente correctos, para hacerla real.
