Parece ser que en la sede madrileña de los populares se imparten cursillos dirigidos a potenciar la habilidad del "asustaviejas" vocablo muy castizo empleado tradicionalmente para definir a quienes se dedicaban a atosigar y meter miedo a pobres personas con la intención de que estas cedieran, aún en su perjuicio, en una determinada cuestión.
