La realidad es que vivimos en un mundo totalmente globalizado en el que las distancias cada vez son más cortas. Queda comprobado que muchos de los acontecimientos que se desarrollan a miles de kilómetros de nuestra ciudad de una forma u otra acaban tenido repercusión en esta, máxime cuando se trata de una ciudad como Ceuta situada en primera línea de frontera con una región especialmente convulsa que abarca desde Marruecos a Egipto, pero también al África Subsahariana y a Oriente Medio.
