Escribo estas palabras con un nudo aun en la garganta porque tu muerte nos ha pillado por sorpresa. Llorarte no entraba en nuestros planes, en nuestros planes estaba convertir a este partido en lo que tú añorabas, en un partido unido y ganador. En política siempre tienes referentes que te marcan un camino, tú lo eras para mí. Lo fuiste cuando te criticaban por poner a las tropas en pie embarazada casi para dar a luz y cuando paseabas a tu bebé en la azotea de ese hotel donde tenías que estar resguardada por seguridad. Rompiste una lanza sobre la maternidad y la conciliación, en unos tiempos donde aun se cuestionaba nuestra incorporación al mundo laboral.