Hoy quiero confesarme. Quiero confesarme y sé que mi confesión puede incluso crearme algún problema en VOX, mi partido. Pero siempre he seguido el camino de la verdad y, como dijera Shakespeare, ningún legado es tan rico como la honestidad. En consecuencia, me debo confesar y confieso. Admiro a Ábalos. Admiro a Ábalos y, si bien es cierto que el Papa en una entrevista para el imparcial, apartidista, y totalmente entregado a la información veraz, medio de la sexta y su, a la vez imparcial, informador Jordi Évole, le ha puesto en un brete al afirmar básicamente que el gobierno español deja que los emigrantes, inmigrantes, amigrantes, omigrantes, emigrantas, migrantes, migrantas, o como quiera Dios que sea políticamente correcto decirlo el 4 abril de 2019 a las 23:45HL, perezcan en el tránsito de las costas africanas a Europa, son otros los derroteros que me llevan a sentir esta fervorosa y exponencialmente creciente admiración por este singular personaje.