El conocimiento y la formación, constituyen piedra angular en la vida de las personas. Los europeos dependemos de ellas más que nunca, por lo que deben seguir siendo objeto de atención. En una democracia cada vez más compleja y participativa, la educación cumple una función social de primer orden, siendo entre los medios a nuestro alcance, el más adecuado para promover la mejora de la sociedad.
