Este Gobierno, le pese a quien le pese, es el mismo que subió el salario mínimo interprofesional hasta los 900 euros y que ahora lo ha vuelto a subir de nuevo hasta los 950 euros. Incrementarlo hasta los 1.000 euros sería un buen colofón y también hacerlo antes de que finalicen los cuatro años que aún tiene por delante.
