Es la otra cara de la moneda de muchas familias ceutíes que no pueden pagar los libros de sus hijos.
Es la otra cara de la moneda de muchas familias ceutíes que no pueden pagar los libros de sus hijos.
Tiempos convulsos son los que se viven en la actualidad de la política ceutí, donde abundan por doquier las medias verdades y las distorsiones de una realidad, cuando no falsedad. Todo es un auténtico juego de malabares y de prestidigitación, con el solo motivo de distraer al público mientras se destruye la imagen de una gran persona como es Javier Guerrero, donde la libertad de la misma no deja de sufrir y de ver invadidas y cercenadas, tanto su parcela personal como la profesional por parte de una mafia que trabaja en la sombra, con el solo fin de aniquilar a la única persona que puede sacar a Ceuta del callejón sin salida en el que lleva inmersa dos décadas.
Llega otro 2 de septiembre, y con él la fecha en la que el Partido Popular, por imposición ha implantado ad hoc una fecha en la que se pretende celebrar un día de Ceuta que para nada representa la multiculturalidad de nuestra tierra y que refleja en consecuencia, la nula voluntad y la enorme incapacidad del ejecutivo del Sr. Vivas para llegar a consensuar una fecha que represente la realidad de Ceuta.
¿Alguien sabe cuántos periódicos, cabeceras, y, revistas han existido en este país o en cada región o en cada provincia, en estos dos últimos siglos, el siglo XX…?
Empezaré no siendo políticamente correcto: en cuestión de nueve meses entraremos de nuevo en campaña electoral y los políticos de nuestra ciudad se desatarán, entrando en pánico unos y otros, frotándose las manos rozando el poder, acariciándolo. En general todos ellos ansiosos por tenerlo de su lado, ¿qué motiva esto? Ya lo decía el gran Groucho Marx, “La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos y hacer un diagnóstico falso aplicando luego las soluciones equivocadas”.