España y China han firmado acuerdos comerciales para fomentar las exportaciones de productos como medicamentos, cosméticos y porcino. A simple vista, todo parece positivo. Estos acuerdos son presentados como una victoria para la economía española, pero, detrás de la palabrería optimista, hay algo que no podemos pasar por alto: es Pedro Sánchez quien ha cerrado estas negociaciones.
