Pedro Sánchez vuelve a tropezar con su propia retórica, esta vez en relación con Delcy Rodríguez. Hace un tiempo, cuando debutaba en la Unión Europea, no le tembló la mano para sancionar a la vicepresidenta de Venezuela, prohibiéndole la entrada a territorio europeo. Ahora, con la misma soltura, afirma que desconocía que Delcy no podía pisar España. ¿Nos toma por ingenuos? Es difícil seguir el hilo cuando lo que se dice un día se deshace al siguiente.
