La decisión del Gobierno de la Ciudad de acondicionar la llamada “Playa Los Corrales” es, sin duda, un gesto acertado que responde a una demanda creciente de muchos ceutíes que conviven con animales de compañía. En una ciudad donde los espacios son limitados y donde el calor aprieta durante buena parte del año, contar con una zona habilitada para que los perros puedan refrescarse y disfrutar del mar junto a sus dueños no es un capricho, sino una muestra de sensibilidad y adaptación a los nuevos tiempos.