Lo ocurrido ayer en la Estación Marítima de Ceuta no es una simple nota de sucesos más. Es la prueba diaria, constante y muchas veces silenciosa, de que la lucha contra el narcotráfico sigue viva gracias al trabajo firme de la Guardia Civil. Mientras muchos miran hacia otro lado, ellos están ahí, controlando, revisando y evitando que toneladas de droga crucen a la península.