La última petición de VOX para exigir mayor contundencia judicial ante el aumento de agresiones sexuales en Ceuta ha vuelto a poner sobre la mesa un debate incómodo pero necesario. Cuando las cifras suben y la sensación de inseguridad crece, la ciudadanía no quiere tecnicismos ni excusas: quiere respuestas claras y eficaces. Y en delitos tan graves como estos, la paciencia social se agota rápido.