La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género ha puesto el foco en una cuestión que, aunque no debería ser polémica, lo sigue siendo: erradicar el uso del falso síndrome de alienación parental (SAP) en los juzgados. Un concepto desacreditado por la ciencia y las organizaciones internacionales, pero que, sorprendentemente, continúa utilizándose como arma en casos de custodia y violencia de género. Es hora de que cerremos este capítulo oscuro y pongamos los derechos de los menores y las víctimas en el centro del debate.