En tiempos en los que todo parece girar en torno a la inmediatez, la productividad y lo digital, detenerse a pensar en nuestros mayores es, además de un acto de justicia, una muestra de sensibilidad. Por eso, la iniciativa de Servicios Sociales de organizar un evento con motivo de la Fiesta del Sacrificio dirigido especialmente a las personas mayores merece ser aplaudida. Es un gesto que reconoce su historia, su cultura y, sobre todo, su dignidad.