Ya era hora. Después de tantos años viendo cómo el Parque de Santa Catalina se marchitaba entre la dejadez y los despropósitos, por fin parece que alguien se lo ha tomado en serio. La Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda ha puesto manos a la obra y los resultados empiezan a notarse. A buen ritmo, dicen, y lo cierto es que cualquiera que se acerque puede comprobar que el cambio va en serio.