Ceuta ha dado un paso importante al poner en el centro de la Plaza de los Reyes la realidad de las personas sordas. No es un gesto menor: en una sociedad donde la comunicación es la base de casi todo, quienes no oyen siguen enfrentándose a barreras invisibles que muchas veces pasan desapercibidas para la mayoría. Y actos como este sirven para recordar que la inclusión no es un detalle, sino una necesidad.