Han pasado ya tres años desde que el Gobierno de la Nación anunció a bombo y platillo el Plan Integral de Desarrollo Socioeconómico de Ceuta, un documento que prometía transformar la ciudad, diversificar su economía y reducir las desigualdades. Sin embargo, hoy, el balance es más bien discreto. El PP de Ceuta ha vuelto a exigir transparencia y resultados, y no le falta razón: poco se sabe de los avances reales de un plan que nació con grandes expectativas y que, a día de hoy, parece más una carpeta olvidada que una hoja de ruta activa.