Hay momentos en política en los que el silencio deja de ser una opción. Y este parece ser uno de ellos. Que tres grupos de la Asamblea de Ceuta hayan unido sus firmas para exigir la comparecencia obligatoria del consejero de Medio Ambiente y del gerente de OBIMASA con el fin de aclarar las presuntas irregularidades del proceso selectivo de tres plazas de experto forestal no es un episodio menor. Es un síntoma de que la confianza pública se ha deteriorado hasta límites preocupantes. La propia solicitud evidencia que existen dudas que merecen una explicación pública.
