En un momento en el que la presión migratoria vuelve a ser tema central en Ceuta, la postura de Vox sobre los menores extranjeros no acompañados no deja lugar a dudas: los niños deben estar con sus padres y quienes entren de forma ilegal en el país deben ser repatriados sin demora. Es un planteamiento que, aunque simplifica una realidad tremendamente compleja, apela a una lógica que muchos ciudadanos comparten desde hace tiempo: la protección del menor no debería desligarse del entorno familiar, y el control de fronteras debe ser firme y eficaz.
