Los médicos de Ceuta han vuelto a concentrarse este miércoles a las puertas del Hospital Universitario de Ceuta en el marco de la quinta semana consecutiva de huelga nacional convocada por la Confederación Española de Sindicatos Médicos y otras organizaciones profesionales. La protesta, organizada por el Sindicato Médico de Ceuta, ha servido para escenificar el creciente malestar del colectivo con el Ministerio de Sanidad y con la gestión del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, al que acusan de actuar “con autoritarismo” y sin capacidad de negociación.
Los médicos de Ceuta han vuelto a concentrarse este miércoles a las puertas del Hospital Universitario de Ceuta en el marco de la quinta semana consecutiva de huelga nacional convocada por la Confederación Española de Sindicatos Médicos y otras organizaciones profesionales. La protesta, organizada por el Sindicato Médico de Ceuta, ha servido para escenificar el creciente malestar del colectivo con el Ministerio de Sanidad y con la gestión del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria, al que acusan de actuar “con autoritarismo” y sin capacidad de negociación.
Durante la concentración se leyó un manifiesto en defensa de la profesión médica y de la sanidad pública en el que los facultativos denunciaron el deterioro del sistema sanitario, la sobrecarga asistencial y la falta de diálogo con los profesionales. “La sanidad pública no se rompe de golpe. Se rompe cada vez que se ignora a quienes la sostienen”, defendieron durante el acto.
El presidente del Sindicato Médico de Ceuta, Enrique Roviralta, aseguró que la huelga está provocando ya importantes consecuencias asistenciales tanto en Ceuta como en el resto del país y lamentó que continúen suspendiéndose consultas y operaciones programadas.
“Hoy tampoco se ha operado absolutamente nada que no fuera urgente e indemorable”, afirmó Roviralta, quien precisó que especialidades como Cardiología, Neumología, Oftalmología, Cirugía u Otorrinolaringología siguen viéndose afectadas por los paros. El dirigente sindical pidió además disculpas a los pacientes por las consecuencias del conflicto y responsabilizó directamente al Ministerio de Sanidad y a la ministra Mónica García de la situación actual.

El representante sindical elevó también el tono contra INGESA, organismo al que acusó de mantener una actitud “absolutamente autoritaria y no negociadora”. En este sentido, denunció la apertura de un expediente disciplinario a un profesional sanitario de Ceuta por denunciar públicamente la situación de un área sanitaria, un hecho que calificó de “muy grave”.
“Todos los médicos y enfermeros tenemos la obligación deontológica de decir la verdad y defender la salud de nuestros pacientes”, sostuvo Roviralta, que anunció que tanto él como el secretario general del sindicato han firmado un escrito de apoyo al trabajador expedientado.
Durante la lectura del manifiesto, los médicos acusaron al Ministerio de Sanidad de gestionar el conflicto desde “la imposición y la propaganda” y criticaron que las decisiones se adopten “desde los despachos” sin escuchar a quienes trabajan en consultas, urgencias y quirófanos.
Los facultativos denunciaron además servicios mínimos “abusivos y no pactados”, falta de especialistas y un aumento del agotamiento profesional. “Detrás de cada consulta suspendida hay una persona esperando. Detrás de cada quirófano cancelado hay angustia”, señalaron.

Por su parte, la doctora Kumari Nanwani centró parte de su intervención en la implantación de la jornada laboral de 35 horas en INGESA y acusó al organismo sanitario de intentar aprobar una resolución “claramente contraria a la ley”.
Nanwani explicó que, aunque la reducción de jornada fue aprobada por Función Pública mediante resolución publicada en el BOE el pasado 14 de abril, la propuesta trasladada por INGESA en mesa sectorial supone, según denunció, mantener en la práctica el mismo número de horas trabajadas mediante una reorganización de la jornada ordinaria y complementaria.
La facultativa criticó especialmente la situación de las guardias médicas y aseguró que la nueva distribución horaria implicaría trabajar más horas sin retribución adecuada. “No vamos a trabajar siete horas más sin estar cubiertos”, advirtió, anunciando que los médicos podrían presentar escritos colectivos negándose a aceptar esas condiciones.
La representante sindical denunció además la reducción del coeficiente reductor aplicado al trabajo nocturno, que pasaría, según explicó, de 1,19 a 1,08, así como la ausencia de mejoras para los profesionales del 061 y del SUAP.

Otro de los asuntos que centró las críticas fue la convocatoria de oposiciones por concurso para determinadas categorías médicas. El Sindicato Médico sostiene que el sistema planteado dejará fuera a numerosos facultativos jóvenes al exigir un tiempo mínimo trabajado para poder optar a las plazas, impidiéndoles incluso presentarse al proceso selectivo.
Roviralta aseguró que ni las bases, ni los baremos, ni el número de plazas han sido negociados con las organizaciones sindicales y alertó del riesgo de fuga de profesionales hacia la península ante la falta de incentivos y estabilidad.
El sindicato no descarta endurecer las movilizaciones si no se produce un cambio en la negociación. Los representantes médicos avanzaron que podrían convocar una nueva semana de huelga específica en Ceuta contra la dirección de INGESA e incluso plantear una huelga indefinida.
“Nosotros no queremos estar aquí. Queremos estar en nuestros quirófanos y en nuestras consultas”, insistieron durante la concentración, en la que reclamaron un estatuto propio para la profesión médica y una mayor participación de los facultativos en la toma de decisiones del sistema sanitario.





