El secretario general de la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO), Unai Sordo, viajará a Ceuta el próximo jueves 14 de mayo. Esta visita forma parte de la ronda de contactos que el líder sindical está manteniendo por las distintas comunidades y ciudades autónomas, para pulsar la realidad socio-laboral del territorio y coordinar la acción del sindicato ante los retos de la negociación colectiva en un contexto de inestabilidad internacional. Según Sordo “el mundo vive una situación peligrosa y la alternativa al desorden que algunos promueven son los contratos sociales, los derechos públicos, los derechos sociales y los derechos laborales”.
El secretario general de la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO), Unai Sordo, viajará a Ceuta el próximo jueves 14 de mayo. Esta visita forma parte de la ronda de contactos que el líder sindical está manteniendo por las distintas comunidades y ciudades autónomas, para pulsar la realidad socio-laboral del territorio y coordinar la acción del sindicato ante los retos de la negociación colectiva en un contexto de inestabilidad internacional. Según Sordo “el mundo vive una situación peligrosa y la alternativa al desorden que algunos promueven son los contratos sociales, los derechos públicos, los derechos sociales y los derechos laborales”.
Sordo tiene intención de mantener reuniones con el Gobierno de la Ciudad Autónoma y con la Delegación del Gobierno. El objetivo es abordar cuestiones clave para Ceuta, como la situación del empleo, la vivienda y el transporte.
Sordo también tiene previsto reunirse con diversas entidades sociales de Ceuta para analizar los problemas que les afectan y exponer la posición del sindicato ante los mismos.
No menos importante es la asamblea que se celebrará ese día, en la que Unai Sordo trasladará las líneas maestras de la estrategia "De las respuestas a la acción: Salarios, techo y tiempo", con la que el sindicato está exigiendo incrementos salariales, medidas que permitan el acceso a la vivienda -un problema especialmente acuciante en nuestra ciudad- y la reducción de la jornada laboral.
El crecimiento económico se debe traducir en derechos tangibles para las trabajadoras y trabajadores de nuestro país: salarios dignos, acceso asequible a la vivienda y tiempo de calidad para la vida.



