El Salón del Trono del Palacio Autonómico de Ceuta ha acogido este lunes el acto oficial de bienvenida a los nuevos agentes de la Policía Local, una ceremonia cargada de simbolismo que ha estado presidida por el presidente de la Ciudad, Juan Vivas.
El Salón del Trono del Palacio Autonómico de Ceuta ha acogido este lunes el acto oficial de bienvenida a los nuevos agentes de la Policía Local, una ceremonia cargada de simbolismo que ha estado presidida por el presidente de la Ciudad, Juan Vivas.
El acto, que reunió a autoridades, mandos policiales, familiares y allegados, sirvió para reconocer la incorporación de una nueva promoción compuesta por 15 agentes, hombres y mujeres, que pasan a reforzar la plantilla del cuerpo municipal.
Durante su intervención, Vivas recordó que la ceremonia estaba inicialmente prevista para el pasado miércoles día 28, fecha en la que los nuevos policías habían jurado o prometido su cargo, pero tuvo que ser aplazada debido a la alerta naranja decretada en la ciudad.
El presidente explicó que aquella situación de emergencia obligó a centrar todos los esfuerzos en la atención a la ciudadanía, un hecho que, a su juicio, ejemplifica de manera clara el significado del servicio público al que ahora acceden los nuevos agentes.
“Cuando lo exige el interés general, lo demás tiene que pasar a un segundo plano”, señaló Vivas, quien subrayó que el deber debe estar siempre “por encima del deseo”, un principio que consideró esencial en el ejercicio de la función policial.
Vivas destacó la importancia de la incorporación de esta nueva promoción a la Policía Local, insistiendo en que se trata de un momento que marcará la vida personal y profesional de los agentes y que difícilmente olvidarán.
En nombre del Gobierno de la Ciudad, de la Asamblea y del conjunto de los ceutíes, el presidente felicitó a los nuevos policías por haber superado un proceso selectivo “exigente, limpio y transparente”, fruto —dijo— del esfuerzo, el trabajo y la dedicación personal.
El jefe del Ejecutivo local extendió también su felicitación a las familias de los agentes, a las que reconoció un papel fundamental durante el periodo de oposiciones, recordando su propia experiencia como opositor y la importancia del apoyo familiar en los momentos de duda y desgaste anímico.
Vivas mostró su convencimiento de que los nuevos agentes cumplirán fielmente con las obligaciones que asumieron al jurar o prometer su cargo, una labor que definió como un servicio esencial a los ciudadanos, a quienes la Policía Local “se debe y sirve”.
En su discurso, el presidente puso en valor las funciones trascendentales del cuerpo, entre ellas velar por la tranquilidad y la seguridad ciudadana en coordinación con el resto de fuerzas y cuerpos de seguridad, auxiliar a quien lo necesite y garantizar el cumplimiento de la ley.
En este sentido, subrayó el papel de la normativa local emanada de la Asamblea y defendió la ley como “piedra angular” de la convivencia democrática, la paz, la libertad y la igualdad entre todos los ciudadanos, sin discriminación alguna.
Aunque aseguró no estar para dar consejos, Vivas enumeró una serie de valores que, a su juicio, deben guiar la conducta de los policías locales: vocación de servicio, sentido del deber, disciplina, cercanía, profesionalidad, compañerismo, entrega y abnegación.
Especial énfasis puso en la lealtad, que definió no como fidelidad a personas concretas, sino como un compromiso firme con la Policía Local, con la institución y, sobre todo, con los ciudadanos.
El presidente animó a los nuevos agentes a sentirse orgullosos de su condición de policías locales y del privilegio que supone servir a Ceuta, una ciudad que describió como “hermosa y mágica”, pese a sus dificultades y riesgos.
Vivas elogió el carácter de la ciudadanía ceutí, destacando que lleva “en el ADN la resistencia, en el corazón la convivencia y en el alma el amor a España”, y deseó a los agentes salud, suerte y éxitos profesionales, recordando que la mayor satisfacción del servicio público es el deber cumplido.
El acto concluyó con un cierre inesperado y cargado de emoción, cuando uno de los nuevos agentes sorprendió a los asistentes al pedirle matrimonio a su novia en pleno Salón del Trono, con el presidente Vivas como testigo de excepción, arrancando un largo aplauso y poniendo un broche humano y entrañable a la ceremonia.


