La Federación de Servicios Públicos de UGT ha denunciado hoy en un comunicado la situación en la que se encuentra la Casa de la Juventud, fundamentalmente desde el punto de vista de los medios humanos.
La Federación de Servicios Públicos de UGT ha denunciado hoy en un comunicado la situación en la que se encuentra la Casa de la Juventud, fundamentalmente desde el punto de vista de los medios humanos.
Un servicio tan importante para los jóvenes de la Ciudad se encuentra abandonado a su suerte por parte del Gobierno, pese a las múltiples peticiones realizadas para que se cubran las vacantes existentes y que al personal de plantilla se le valore adecuadamente su puesto de trabajo.
El Gobierno de la Ciudad, tal como hace con tantos otros servicios fundamentales para el ciudadano, desatiende a la Casa de la Juventud, negándole los recursos humanos mínimos necesarios para una labor eficaz, lo que tiene que ser suplido por los propios trabajadores que tienen que redoblar sus esfuerzos para que el ciudadano que acude a sus dependencias no note la falta de recursos, esfuerzos que el Gobierno tampoco valora adecuando las categorías profesionales de estos trabajadores a la realidad de sus funciones.
Actualmente la plantilla de la Casa de la Juventud se limita a tres funcionarios, sin que se hayan cubierto ninguna de las bajas que se han ido produciendo por diferentes circunstancias, y solamente se han tapado huecos de forma chapucera con métodos de dudosa legalidad. Por otro lado la valoración de los puestos de trabajo del personal se encuentra muy por debajo de las exigencias profesionales que requieren dichos puestos de trabajo, lo cual resulta de todo punto de vista inadmisible ya que a estos funcionarios que diariamente dan la cara se les hurta del nivel y categoría que en realidad les corresponden.
Por todo ello desde la FSP-UGT le exigimos al Gobierno de la Ciudad que, en primer lugar atienda las necesidades de personal que requiere la casa de la Juventud, fundamentalmente un ordenanza que se encargue de la apertura y cierre de las instalaciones y un auxiliar que realice el correspondiente apoyo en las tareas administrativas, y en segundo lugar adecúe las categorías de los funcionarios de plantilla a las funciones que realmente están realizando los mismos.


