Los desempleados con discapacidad hacen un llamamiento a las empresas para que apuesten por su talento en 2015.
Los desempleados con discapacidad hacen un llamamiento a las empresas para que apuesten por su talento en 2015.
Por quinto año consecutivo, la Fundación Adecco presenta el informe ¿Qué 3 deseos le piden al nuevo año las personas con discapacidad?, un análisis cuyo objetivo es detectar sus necesidades, demandas y reivindicaciones. El informe basa sus conclusiones en una encuesta a 150 personas con discapacidad.
Este análisis se realiza tras un ejercicio en el que la contratación de trabajadores con discapacidad ha alcanzado su máximo histórico: en 2014 las personas con discapacidad han firmado más contratos que nunca. Hasta noviembre, se registraron 76.700 contratos, una cifra que ya supera la total de 2013, de 69.684, y que entonces ya supuso un valor máximo. Son buenas noticias para el colectivo, que sin embargo chocan con su aún ínfima tasa de actividad, del 37%, lo que quiere decir que un 63% de las personas con discapacidad en edad laboral no tiene empleo ni lo busca. Un porcentaje que se reduce hasta el 40% entre el resto de la población.
Asimismo, el desempleo también es un indicador de desigualdad: se estima que la tasa de paro de las personas con discapacidad se sitúa en el doble que la del resto de la población, en una cifra que hoy rondaría el 50%.
El empleo se ha convertido en una preocupación vital para todos los españoles, pero aún más si cabe para aquéllos que tienen una discapacidad. De hecho, 6 de cada 10 encuestados sitúa el empleo como su prioridad número 1 en el año venidero. Aquéllos que no tienen trabajo desean encontrarlo y los que ya lo tienen, piden conservarlo o mejorar sus condiciones.
Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco: "esta cifra resulta lógica, teniendo en cuenta que el empleo es la herramienta que normaliza la vida de las personas con discapacidad, el vehículo a través del que se integran plenamente en la sociedad como cualquier otro ciudadano. Sin embargo, hoy nos encontramos con una doble problemática; en primer lugar, algunas personas con discapacidad cuentan con grandes competencias para el empleo pero deciden no buscar trabajo por diversas razones (miedo al rechazo, inaccesibilidad, sobreprotección familiar, prestaciones económicas, etc); y, en segundo lugar, aquéllas que sí buscan empleo siguen encontrándose con barreras psicológicas en la empresa, que dificultan su acceso normalizado a un puesto de trabajo. Ante esto, hay que apostar por políticas activas de empleo que acerquen la discapacidad a la empresa e incrementen la confianza de todas las personas con discapacidad en edad laboral".
En este sentido, las personas con discapacidad hacen un llamamiento a las empresas para que apuesten por su talento en 2015. Los encuestados han destacado sus puntos fuertes y, en general, se definen como trabajadores acostumbrados a convivir con el sacrificio, con una mayor tolerancia a la frustración, una dosis extra de motivación y un alto grado de compromiso. Además, muchos de ellos destacan su gran sentido de la responsabilidad y la búsqueda de la estabilidad en aras de llevar a cabo una vida normalizada. Estos valores se traducen en una mejora del clima laboral, un mayor orgullo de pertenencia y una mejora en los resultados.
En segundo deseo más repetido de las personas con discapacidad tiene que ver con la salud personal (19%). Y aunque algunos han mencionado este aspecto de manera genérica, otros encuestados han concretado más sus respuestas: "no tener ninguna racaída en mi enfermedad" o "que los tratamientos y rehabilitación mejoren mi salud".
En tercer lugar, los encuestados solicitan una mejora de la calidad de vida de las personas con discapacidad (10%), reivindicando que puedan integrarse plenamente en la esfera social y laboral y normalizar su vida. En este sentido, algunos han pedido "menos barreras para el acceso al ocio" o "más sensibilización y educación sobre discapacidad para que la sociedad no discrimine". Destaca la respuesta de uno de los encuestados que pide "erradicar la discriminación positiva en el trato, ya que no normaliza, sino que acentúa las diferencias".


