·"Existe una tremenda anarquía e inseguridad en la zona y hay que acabar con ello"
· Los comerciantes aseguran que de no cambiar esta situación muchos comercios se verían obligados a cerrar
·"Existe una tremenda anarquía e inseguridad en la zona y hay que acabar con ello"
· Los comerciantes aseguran que de no cambiar esta situación muchos comercios se verían obligados a cerrar
La Cámara de Comercio ha acogido esta mañana la presentación de la Asociación de Comerciantes de los Polígonos del Tarajal, una asociación que renace con el fin de velar por los intereses de los comerciantes de la zona en cuestión.
El presidente de esta Asociación, cuya junta actualmente es una gestora, es Ibrahim Abdela, quien ha acudido acompañado por el vicepresidente de la Asociación, Francisco Sánchez y el secretario de la misma, Mohamed Tuhami.
El presidente de la asociación aseguraba ante los medios que la entidad pretende "defender los intereses de los comerciantes legalmente establecidos, que somos la mayoría, y mediar en la problemática de los polígonos para evitar los altercados que se suceden cada día.
No obstante esta mañana han tenido que ser expulsados del interior de los polígonos, antes de que se abriera al público a más de 1.500 porteadores con bultos traídos del exterior.
Aunque aseguran que son muchas los frentes a tratar, los comerciantes reconocieron que actualmente preocupan dos especialmente, la seguridad y la modificación de la Ordenanza del IPSI.
Sobre la primera cuestión, el vicepresidente de la Asociación ha asegurado que contratar una seguridad privada para el polígono es necesario al considerar que la "anarquía y la inseguridad" que reina en la actualidad en los Polígonos está provocando que las ventas hayan bajado entre un 70 u 80 por ciento, colocando a la gran mayoría de los negocios al borde de la ruina.
Además, Sánchez también ha manifestado que, aunque todavía queda por mantener varias reuniones antes de proceder a la contratación de la Seguridad Privada, los números no engañan y el servicio, que se haría tanto por la mañana como por la noche, saldría a cada comerciante alrededor de 30 euros al mes, indicando que "si sólo debo pagar esa cantidad para poder trabajar, la pagaremos, porque hace meses que pasan los días y no conseguimos trabajar debido a la situación de los polígonos".
Finalmente, y en cuanto a la modificación de la Ordenanza del IPSI que promueve el Gobierno de Vivas con el fin de atajar el supuesto fraude, los comerciantes han mostrado su rotundo rechazo al manifestar que con esta medida "se triplicaría la factura".


